Tipos de contratos de trabajo tras la reforma laboral

Tipos de contratos laborales

La reforma laboral operada a finales de 2021 reestructuró los tipos de contrato de trabajo recogidos en el Estatuto de los Trabajadores, con el objetivo principal de combatir la inestabilidad laboral y la alta tasa de temporalidad existente en el mercado de trabajo español.

Actualmente, existen cuatro principales tipos de contrato de trabajo, cuyas características vamos a analizar a continuación.

¿Qué tipos de contrato de trabajo existen tras la reforma laboral?

El Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma laboral, la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado de trabajo, reformó la estructura de la contratación laboral, limitando las posibilidades del contrato temporal con el fin de potenciar la contratación indefinida y reorganizando los contratos formativos.

Como resultado, los contratos de trabajo que se pueden celebrar en la actualidad son los siguientes:

  • Contrato indefinido, incluido el contrato para la prestación de servicios fijos discontinuos.
  • Contrato de duración determinada o temporal, con dos únicas finalidades: por circunstancias de la producción o por sustitución de persona trabajadora.
  • Contrato formativo, que se desglosa en dos tipos de contrato: contrato de formación en alternancia y contrato formativo para la obtención de la práctica profesional.

Vamos a ver las características que definen cada tipo de contrato.

¿Buscas un abogado especialista en derecho laboral?

Te ayudamos a encontrar abogado laboralista de confianza en tu ciudad, sin compromiso. Contamos con una amplia red de abogados colaboradores por toda España y en cualquier materia.

Consulta a un abogado

Contrato de trabajo indefinido

Es indefinido el contrato que se celebra sin límite temporal.

El contrato de trabajo se presume indefinido (artículo 15.1 del Estatuto de los Trabajadores). Por tanto, el contrato de trabajo indefinido es el contrato que se celebra por defecto, si no concurren circunstancias que justifiquen la celebración de cualquier otro tipo.

Además, la ley prevé la conversión a indefinido de otros tipos de contrato que se celebren sin cumplir con los requisitos legales.

El contrato indefinido puede celebrarse a jornada completa o a tiempo parcial.

Requisitos del trabajador en un contrato indefinido

Puede celebrarse un contrato de trabajo indefinido con cualquier persona que tenga capacidad legal para trabajar, sin ninguna otra limitación. No obstante, existen distintas variaciones del contrato indefinido en función de las características del trabajador, debiendo recoger las cláusulas específicas que prevé la ley en cada caso, y estas modalidades dan derecho a distintos beneficios e incentivos.

Es el caso del contrato indefinido de personas desempleadas de larga duración, del destinado a personas en situación de exclusión social, o para víctimas de violencia de género, etc.

Duración del contrato indefinido

Como su propio nombre indica, el contrato indefinido se celebra sin límite temporal, y solo se puede resolver por voluntad del trabajador, por despido fundado en una causa legal, por muerte, jubilación o incapacidad de cualquiera de las partes, por fuerza mayor o por extinción de la empresa.

No obstante, si se trata de un contrato fijo discontinuo, la duración del contrato es indefinida, pero los periodos de actividad están limitados en el tiempo, y se irán alternando con los periodos de inactividad.

Formalización del contrato indefinido

En general, el contrato indefinido se puede celebrar por escrito o verbalmente, aunque en este segundo caso, cualquiera de las partes podrá obligar a la otra a formalizarlo por escrito.

Sin embargo, puede haber algunos contratos que deban celebrarse por escrito, por las especiales características que concurren en él. Deben constar por escrito: 

  • Cuando lo exija una disposición legal.
  • Los contratos a tiempo parcial.
  • Los fijos discontinuos.
  • Los contratos de relevo.
  • Los contratos en modalidad a distancia.
  • Los contratos de los pescadores.
  • Los contratos entre trabajadores contratados en España por empresas españolas en el extranjero.

Contrato de duración determinada o contrato temporal

El contrato de duración determinada es el que se celebra por un tiempo limitado, como su nombre indica, y solo puede ser celebrado en atención a circunstancias de la producción o por sustitución de persona trabajadora, incluyendo en este caso los contratos celebrados para cubrir temporalmente un puesto durante el proceso de selección de un trabajador fijo.

El contrato de duración determinada puede celebrarse a jornada completa o parcial.

Requisitos del trabajador en el contrato de duración determinada

No se exigen unas características concretas que deba reunir el trabajador en este tipo de contrato.

Duración del contrato temporal

El contrato de duración determinada tendrá el tiempo que se estipule en él, siempre que se respeten los máximos que establece la ley para cada finalidad:

  • El contrato de duración determinada por circunstancias de la producción no podrá tener una duración superior a 6 meses, aunque puede ampliarse hasta 1 año por convenio colectivo. A esta duración máxima se puede llegar también como resultado de una única prórroga.
  • El contrato de duración determinada para sustitución de persona trabajadora tendrá la misma duración que la ausencia temporal de la persona sustituida, o bien la que dure el periodo de reducción de jornada de la persona sustituida. Si se celebra para cubrir un puesto mientras se desarrolla un proceso de selección para su cobertura permanente, la duración del contrato de duración determinada no podrá exceder de 3 meses (o el plazo inferior determinado en convenio colectivo).

El contrato para sustitución de persona trabajadora podrá comenzar hasta 15 días antes de que se ausente la persona sustituida, con el fin de facilitar la formación del sustituto en las tareas del puesto.

El artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores prevé distintos supuestos por los que el contrato de duración determinada, según el caso, puede transformarse en indefinido, y que pueden resumirse en los siguientes:

  • Por incumplimiento de los requisitos legales. 
  • Por falta de alta en la Seguridad Social del trabajador una vez superado el tiempo legal posible para el periodo de prueba.
  • Por encadenamiento de contratos temporales para un mismo puesto o para un mismo trabajador, que supongan una duración total del contrato superior a 18 meses en un periodo de 24 meses.

Formalización del contrato de duración determinada

El contrato de duración determinada deberá celebrarse por escrito. No obstante, puede ser verbal si se trata de un contrato por circunstancias de la producción y su duración es inferior a 4 semanas a jornada completa.

En el contrato de duración determinada para sustitución de persona trabajadora, o para completar la jornada reducida de otro trabajador, deberá constar en el contrato el nombre del trabajador sustituido y la causa de sustitución. 

Si el contrato se celebra a tiempo parcial o en la modalidad a distancia, también deberá constar por escrito.

En caso de tratarse de las distintas variantes del contrato que dan lugar a la obtención de beneficios e incentivos, deberán hacerse constar las cláusulas específicas que prevé la ley para cada caso.

Contrato formativo para la formación en alternancia

El contrato formativo para la formación en alternancia es el que se celebra con una persona que está completando un proceso formativo orientado a la obtención de un título de enseñanza reglada, y tiene por objeto completar su formación con una actividad laboral retribuida relacionada con aquella (artículo 11.2 del Estatuto de los Trabajadores).

La finalidad de la actividad laboral es completar la formación del trabajador con la práctica laboral relacionada, por lo que es un requisito imprescindible que se coordine la formación del centro de trabajo con la formación del centro de estudios, y que las tareas a desempeñar estén directamente relacionadas con la formación.

Requisitos del trabajador en el contrato para la formación en alternancia

Solo podrá celebrarse este tipo de contrato con una persona que esté cursando la formación necesaria para adquirir un título de formación profesional, un título universitario o una certificación del Catálogo de especialidades formativas del Sistema Nacional de Empleo.

El trabajador puede disponer ya de un título formativo, siempre que no esté relacionado con el puesto de trabajo objeto del contrato.

En cuanto a la edad, el trabajador deberá tener entre 16 y 30 años, salvo en caso de obtención de un título universitario, para el que no opera el límite de 30 años. Tampoco opera el límite máximo cuando el trabajador es una persona con discapacidad o pertenece a un colectivo en situación de exclusión social.

No podrán celebrarse contratos de formación en alternancia con un trabajador que ya haya desempeñado las mismas funciones en la misma empresa por un tiempo superior a 6 meses.

Duración del contrato para la formación en alternancia

La duración máxima será la prevista en el plan o programa formativo de que se trate, con un mínimo de 3 meses y un máximo de 2 años (ampliable 1 año para trabajadores con discapacidad).

En caso de no obtener el título, y si la duración inicial no superó el máximo legal, se podrá prorrogar una vez hasta alcanzarlo.

Los tiempos de trabajo y los de formación en el centro de estudios deberán ajustarse a los porcentajes que establece la ley para cada año de formación.

Formalización del contrato para la formación en alternancia

Este tipo de contrato deberá constar por escrito en modelo oficial y llevar anexo el convenio de colaboración suscrito entre el centro formativo y el centro de trabajo.

Si el trabajador es una persona con discapacidad, el contrato constará por escrito y por cuadruplicado en modelo oficial, e irá acompañado de solicitud de alta en la Seguridad Social y del certificado de discapacidad. 

En caso de que se trate de contratos objeto de alguna bonificación o incentivo, el contrato deberá contener las cláusulas específicas que se exijan para cada supuesto.

Contrato formativo para la obtención de la práctica profesional

Si el contrato para la formación en alternancia va dirigido a dotar de formación práctica al estudiante que aún no ha obtenido un título o certificación de profesionalidad, el contrato formativo para la obtención de la práctica profesional cumple el mismo objetivo, pero para un trabajador que acaba de obtener un título formativo.

Así, el contrato formativo para la obtención de la práctica profesional es el destinado a obtener la práctica laboral adecuada al nivel de estudios o de formación objeto del contrato, procurando la adquisición de las habilidades y capacidades propias de la actividad laboral correspondiente al título previamente obtenido.

Los tutores respectivos del centro de trabajo y del centro de estudios deberán coordinarse para cumplir con el plan formativo individual elaborado por la empresa.

Está regulado en el artículo 11.3 del Estatuto de los Trabajadores.

Requisitos del trabajador en el contrato formativo para la obtención de la práctica profesional

Podrá celebrarse este tipo de contrato con una persona que, dentro de los últimos 3 años, haya obtenido un título universitario, un título de grado medio o superior, especialista, máster profesional o certificado de formación profesional, o un título equivalente de enseñanzas artísticas o deportivas.

En caso de trabajadores con discapacidad, el plazo de obtención se amplía a los 5 años previos al contrato.

No podrá celebrarse este contrato con quien ya haya trabajado desempeñando la misma actividad dentro de la empresa por un tiempo superior a 3 meses, exceptuando los periodos de formación o prácticas que formen parte del currículo exigido para obtener el título o certificado objeto del contrato.

También se exceptúa el tiempo previo de trabajo si correspondía a un contrato formativo previo, siempre que no se hubiera alcanzado el tiempo máximo para este tipo de contrato.

Duración del contrato formativo para la obtención de la práctica profesional

Este tipo de contrato no podrá tener una duración inferior a 6 meses ni superior a 1 año, o la que establezca el convenio colectivo correspondiente dentro de estos límites.

Es posible prorrogar el contrato hasta alcanzar la duración máxima de 1 año, si se celebró al inicio por una duración inferior. Las prórrogas no podrán ser por tiempo inferior al mínimo aplicable.

Formalización del contrato para la obtención de la práctica profesional

El contrato para la obtención de la práctica profesional deberá formalizarse por escrito, y deberá figurar expresamente la titulación del trabajador, el puesto que va a desempeñar y la duración del contrato.

Si el trabajador es una persona con discapacidad, el contrato deberá formalizarse por escrito y por cuadruplicado, e ir acompañado del certificado de discapacidad y la solicitud de alta en la Seguridad Social. 

En caso de acogerse a algún beneficio o incentivo a la contratación, deberán figurar en el contrato las cláusulas específicas que exija la ley para cada supuesto.

¿Buscas un abogado especialista en derecho laboral?

Te ayudamos a encontrar abogado laboralista de confianza en tu ciudad, sin compromiso. Contamos con una amplia red de abogados colaboradores por toda España y en cualquier materia.

Consulta a un abogado