¿Qué indemnización corresponde en caso de despido procedente?

Indemnización despido procedente

Cuando un trabajador es despedido, surge la duda de si tendrá derecho a percibir una indemnización por parte del empresario.

Los efectos de un despido, también en lo referido a esta compensación económica, serán diferentes en función de su modalidad, así como del sentido de la resolución que pueda derivar de su impugnación, en caso de producirse.

En el presente artículo, nos ocupamos de la indemnización que corresponde a un trabajador que se ve afectado por un despido procedente, tanto colectivo como individual.

¿Qué es un despido procedente?

En los casos de despido, la impugnación de la decisión del empresario por parte del trabajador afectado dará lugar a que se declare su procedencia, improcedencia o nulidad.

Los despidos que se efectúan observando las exigencias impuestas por la normativa, tanto en lo relativo a su procedimiento como en cuanto a la causa alegada, son considerados despidos procedentes.

 ¿Existe derecho a percibir indemnización por despido procedente?

Si un despido, independientemente de su modalidad, es declarado procedente, sus efectos se ajustarán a lo dispuesto por la normativa laboral específicamente para cada supuesto.

Cuando se declara procedente un despido por causas objetivas, también si es de carácter colectivo, el trabajador afectado tendrá derecho a percibir una indemnización como consecuencia de la extinción de su contrato.

Por contra, en el supuesto de un despido disciplinario que es declarado procedente, el trabajador despedido no recibirá ninguna compensación por este motivo. Tan solo tendrá derecho, como en cualquier otro supuesto, a percibir otras cantidades pendientes de abono por parte del empresario, como los salarios adeudados hasta ese momento o las vacaciones no disfrutadas.

¿Cuál es la indemnización por despido procedente?

El importe de esta indemnización por despido objetivo procedente, que debe ser puesta a disposición del trabajador junto con la carta de despido, viene determinado por el artículo 53.1 b) del Estatuto de los Trabajadores.

En este apartado, se establece que el trabajador despedido deberá percibir una cantidad equivalente a 20 días de salario por año trabajado, hasta un máximo de 12 mensualidades. Los períodos inferiores a un año se prorratearán por meses.

No obstante, esta indemnización prevista en la normativa laboral supone un límite mínimo. Por tanto, su importe puede ser mayor, en virtud de lo dispuesto en el convenio colectivo de aplicación.

Además, en los supuestos de despido colectivo la cuantía de esta indemnización podrá ser objeto de negociación durante el preceptivo período de consultas con los representantes de los trabajadores. Nada impide que se acuerde, durante estas conversaciones, un incremento de la cantidad prevista legalmente.

Cabe reseñar que, en el cómputo de la antigüedad en la empresa a efectos del cálculo de esta indemnización, debe incluirse el tiempo que se hubiera trabajado bajo contratos temporales, de haber existido. La jurisprudencia ha reconocido este derecho del trabajador, incluso cuando han mediado hasta 6 meses entre contratos.

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