Pasos para impugnar un despido

Pasos para impugnar un despido

Si has sido despedido y no estás conforme, puedes recurrir esta decisión. Pero para ello, es fundamental que sepas cómo debes actuar según el tipo de despido. Por esta razón, en este artículo te explicaremos cuál es el paso a paso para impugnar un despido.

Tipos de despido

Para entender el procedimiento de impugnación de un despido, es conveniente repasar los tipos de despidos que se pueden producir en España:

Despidos según sus causas

Según cuáles sean los hechos que motivan el despido, se distingue entre:

  1. Despido disciplinario. Está basado en un incumplimiento grave y culpable de las obligaciones del trabajador. En este caso no hay que dar preaviso, ni existe derecho a indemnización.
  2. Despido objetivo. Está relacionado con causas ajenas a la voluntad del empresario. El despido objetivo puede deberse a causas productivas, económicas, técnicas, organizativas o de fuerza mayor. Este tipo de despido genera derecho a indemnización por parte del trabajador.
  3. Despido colectivo. Es un despido por causas objetivas que afecta a un número importante de los trabajadores de la empresa.

Despidos según sus efectos jurídicos

Los despidos también se pueden clasificar teniendo en cuenta las consecuencias jurídicas de su reconocimiento:

  • Despido procedente. Se considera que el despido se ha realizado conforme a las formalidades requeridas y que realmente se han producido las causas alegadas. Por lo tanto, el trabajador no tendrá derecho a cobrar ninguna indemnización.
  • Despido improcedente. El despido improcedente es aquel en el que se entiende que ha tenido lugar un incumplimiento de la ley, pero de menor gravedad. El empresario tiene que decidir entre readmitir al trabajador o pagarle la indemnización que en su caso le corresponda.
  • Despido nulo. Este es el peor escenario posible para la empresa, ya que en sede judicial se reconoce que han existido causas discriminatorias o se han vulnerado derechos fundamentales. Si el despido se declara nulo, el empresario debe readmitir al trabajador y pagarle los salarios de tramitación.

Cómo impugnar un despido paso a paso

A continuación vamos a explicar cuál es el procedimiento para impugnar un despido.

Previamente, tenemos que aclarar que estos son los pasos generales para impugnar un despido, ya que hay dos excepciones:

  • Si la pretensión es que el despido sea declarado nulo, no será necesario acudir al SMAC. En este caso se demandará directamente en el Juzgado de lo Social.
  • Cuando se trate de un despido colectivo, habrá que seguir una vía especial llamada impugnación colectiva, regida por unas reglas distintas a las que vamos a explicar a continuación.

Entonces, los pasos que veremos ahora son para impugnar un despido objetivo o disciplinario.

Acudir al Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación

En primer lugar es necesario presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Este trámite se realiza para tratar de llegar a un acuerdo amistoso con la empresa, evitando así llegar a juicio.

El SMAC puede recibir distintos nombres en España, según la zona en la que se encuentre este servicio. Por ejemplo, en Asturias y Extremadura es conocido como Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación (UMAC), en Baleares como TAMIB, y en Castilla y León como Servicio Regional de Relaciones Laborales (SERLA).

Para presentar la papeleta de conciliación no es obligatorio contar con la asistencia de un letrado. Sin embargo, sí es muy recomendable recurrir a los servicios de un abogado experto en Derecho laboral para aumentar las probabilidades de llegar a un pacto con el empresario.

Si este paso concluye con éxito (es decir, si hay un acuerdo entre las partes), el proceso de impugnación del despido finalizará aquí.

Presentar una demanda en el Juzgado de lo social

Cuando no hay acuerdo en el SMAC, el siguiente paso consiste en presentar una demanda laboral por despido ante la jurisdicción social.

Llegado este punto sí es obligatorio acudir al proceso con la asistencia de un letrado.

En esta fase, el objetivo es que el despido sea declarado como improcedente, aunque el Juzgado puede declararlo como procedente si no encuentra causas jurídicas para lo contrario.

Recordemos que si la pretensión es que el despido se declare nulo, no se acudirá previamente al SMAC.

Cómo impugnar según el tipo de despido

Una vez que hemos explicado los pasos generales para impugnar el despido, vamos a ver las particularidades a tener en cuenta en cada tipo de despido.

Impugnar un despido objetivo

El despido por causas objetivas suele ser el más difícil de impugnar. En este caso es especialmente recomendable contar con un abogado laboralista desde el principio.

Para impugnar un despido objetivo, se puede alegar en contra de:

  • Los elementos formales del despido. Es decir, se trata de acreditar que se ha incumplido alguna de las formalidades necesarias para el despido. Por ejemplo, que la decisión no estaba debidamente justificada en la carta de despido.
  • Los elementos materiales, que son aquellos relacionados de manera directa con la causa que ha dado la empresa para el despido. Puede ser, por ejemplo, que no concurre dicha causa.

Es frecuente que cuando se produce un despido objetivo, el trabajador no trate de impugnarlo, ya que cuenta con una indemnización. Aun así, es aconsejable intentar recurrir la decisión del empresario si se tienen razones para ello.

Impugnar un despido colectivo

El despido colectivo cuenta con la vía de impugnación colectiva, a través de la cual se protegen los derechos fundamentales y las libertades públicas de los trabajadores.

Si esta acción no resulta exitosa, se puede iniciar un proceso de impugnación individual, que funciona de la misma manera que el despido objetivo.

Hay que tener en cuenta que la impugnación del despido colectivo es un tanto compleja a nivel técnico. Por lo cual, para el éxito de esta acción es altamente recomendable contar con un abogado especializado en Derecho laboral.

Impugnar un despido disciplinario

El despido disciplinario suele ser más sencillo de impugnar, porque es la empresa quien tiene que acreditar que se han producido las causas alegadas para el despido.

En el caso del despido disciplinario, las vías de impugnación guardan relación con:

  • Requisitos formales: que el despido presente un defecto de forma. Por ejemplo, que en la notificación del despido no consten los hechos que se alegan para esta decisión.
  • Elementos materiales que deben concurrir: incumplimiento grave y reiterado por parte del trabajador, culpabilidad del trabajador en el mismo y la realidad y trascendencia de dicho incumplimiento.

Asesórate con abogados laboralistas expertos

Si no estás conforme con las condiciones de tu despido, o temes sufrir un despido próximamente, es siempre recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especialista en derecho laboral.

Un abogado laboralista experto te ayudará a analizar la viabilidad de impugnar y podrá maximizar tus opciones de éxito para conseguir las mejores condiciones posibles.

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