¿En qué se diferencia el despido procedente del despido improcedente?

Diferencia despido procedente improcedente

El despido procedente y el despido improcedente no son distintos tipos de despido, sino formas de calificar un despido, sea del tipo que sea (disciplinario, por causas objetivas, colectivo).

En principio, un despido no está calificado como procedente o improcedente (o nulo), sino que es un juez quien lo declara de una u otra forma como resultado de un proceso de impugnación.

En este artículo vamos a aclarar todos estos conceptos y a analizar las diferencias que existen entre ellos.

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¿Qué diferencia existe entre despido procedente y despido improcedente?

Un despido solo puede basarse en una de las causas contempladas para cada tipo en el Estatuto de los Trabajadores, y tiene que ajustarse a ciertas formalidades. La procedencia o improcedencia depende de la existencia real de la causa alegada para el despido y del cumplimiento de los requisitos para la modalidad de despido producida.

¿Qué es un despido procedente?

Como consecuencia, que un despido sea calificado como procedente significa que ha quedado probada la causa que el empresario alegó para basar el despido, y que, además, se ha producido cumpliendo los requisitos de forma que la ley establece en cada caso.

¿Qué es un despido improcedente?

Por otro lado, un despido es improcedente cuando un juez lo declara así después de probar que no existe la causa en que se ha basado, o bien, cuando no se han respetado los requisitos formales establecidos.

Sin embargo, no siempre se puede declarar un despido improcedente por falta de los requisitos de forma. El artículo 53.4 del Estatuto de los Trabajadores aclara, a propósito del despido por causas objetivas, que la falta de preaviso o el error excusable en el cálculo de la indemnización no determinarán la improcedencia del despido.

No obstante, ambos errores de forma también tienen consecuencias: el pago del salario correspondiente a los días de preaviso no respetados, y el pago de la indemnización correcta, respectivamente.

¿Qué implica que un despido sea procedente?

La declaración de un despido como procedente tiene diferentes consecuencias, según el tipo de despido del que se trate.

Consecuencias del despido procedente por causas objetivas

Cuando el despido se basa en causas objetivas, y por tanto no tiene su base en un incumplimiento grave y culpable del trabajador, este tiene derecho a recibir una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, prorrateándose por meses los periodos inferiores al año y con un máximo de 12 mensualidades. 

Aparte de la indemnización, el trabajador tiene derecho a cobrar el finiquito por las cantidades que se le adeuden.

Además, el trabajador pasa a estar automáticamente en situación legal de desempleo por causa no imputable a él, y tendrá derecho a cobrar el paro si cumple el resto de requisitos exigidos para ello.

Consecuencias del despido procedente disciplinario

Cuando el despido es disciplinario, se basa en un incumplimiento grave y culpable de los deberes laborales por parte del trabajador, por lo que no tiene derecho a indemnización. Tampoco se le pagarán los salarios de tramitación, es decir, los generados desde la fecha del despido hasta la fecha de la sentencia declarando su procedencia.

En cambio, sí tiene derecho a cobrar el finiquito, ya que esa cantidad corresponde al salario y otros conceptos generados por su trabajo y que el empresario le adeude desde la última nómina.

También tendrá derecho a cobrar el paro siempre que cumpla los demás requisitos exigidos, ya que cualquier tipo de despido constituye una situación legal de desempleo.

Consecuencias del despido procedente colectivo

El despido colectivo se basa en causas objetivas de tipo económicas, técnicas, organizativas o de producción, pero afecta a un número relevante de trabajadores de la empresa en un periodo reducido de tiempo.

Las consecuencias de un despido colectivo procedente son las siguientes:

  • Si el despido afecta a más de 50 trabajadores, se les ofrecerá un plan de recolocación externa. 
  • Los trabajadores tienen derecho a recibir una indemnización por despido colectivo de 20 días de salario por año trabajado, prorrateándose por meses los periodos inferiores a un año, y con un máximo de 12 mensualidades. 
  • Además, cobrarán los correspondientes finiquitos y se encontrarán automáticamente en situación legal de desempleo, con derecho a cobrar el paro si se cumplen los demás requisitos. 

¿Qué implica que un despido sea improcedente?

Las consecuencias de que un despido sea declarado improcedente son las mismas para todos los tipos de despido: 

  • El empresario tendrá un plazo de 5 días para optar por readmitir al trabajador o dar por finalizado el contrato. Si no lo hace, se entiende que procede la readmisión.
  • Si se readmite al trabajador, se le abonarán los salarios dejados de percibir hasta la fecha de notificación de la sentencia o hasta la fecha en que hubiera encontrado otro empleo, en su caso. Por otro lado, el trabajador deberá devolver la indemnización recibida, si el despido fue por causas objetivas.
  • Si se da por finalizado el contrato, el empresario deberá abonar al trabajador una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, prorrateándose por meses los periodos inferiores al año, y con un máximo de 24 mensualidades. La fecha de finalización del contrato se entenderá producida en el momento del cese efectivo en el trabajo.
  • Si el despido se debió a causas objetivas, y se opta por la resolución del contrato, se descontará del importe de la nueva indemnización la cantidad ya percibida en su día por el mismo concepto. 

En cuanto al importe de la indemnización, si el contrato es anterior al 12 de febrero de 2012, hay que puntualizar lo siguiente:

  • Al periodo de trabajo anterior a esa fecha le corresponde una indemnización de 45 días de salario por año trabajado, con prorrateo de los periodos inferiores al año y un máximo de 42 mensualidades. 
  • Al periodo de trabajo posterior a esa fecha, le corresponde la indemnización vigente: 33 días de salario por año con prorrateo de aquellos periodos inferiores al año y un máximo de 24 mensualidades.

¿Puede un despido ser improcedente sin declaración judicial?

En la práctica, puede ocurrir que un empresario no pueda acogerse a ninguna causa legal para despedir a un trabajador, pero desee hacerlo, por lo que asume desde el primer momento que el despido es improcedente.

Si le da tratamiento de despido procedente, el trabajador lo impugnará y el juez lo declarará improcedente, teniendo que optar el empresario por readmitir al trabajador o abonarle la indemnización correspondiente.

En ese caso, si desea evitar que el trabajador acuda a los tribunales, la empresa puede reconocer de forma previa que se trata de un despido improcedente y abonar directamente la indemnización prevista para el mismo: 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades (teniendo en cuenta las particularidades para los contratos anteriores al 12 de febrero de 2012).

También habrá de pagarle las cantidades que correspondan por el finiquito, y el trabajador quedará en situación legal de desempleo.

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