El despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo

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El incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador de su deber de seguir las órdenes e instrucciones dadas por el empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas puede dar lugar a un despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo.

A continuación vamos a ver en qué consiste este tipo de despido, qué comportamientos pueden provocarlo y qué consecuencias tiene para el trabajador.

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¿En qué consiste el despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo?

El despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo supone la extinción de la relación laboral por voluntad del empresario basada en un incumplimiento consciente, grave y querido por parte del trabajador frente a las órdenes dadas por el empresario al amparo de su legítimo poder de dirección.  

Esta modalidad de despido está contemplada en el artículo 54.2.b) del Estatuto de los Trabajadores.

El despido por desobediencia o indisciplina tiene su fundamento en el artículo 5 del Estatuto de los Trabajadores, que regula los deberes laborales a los que debe dar cumplimiento el trabajador en el desempeño de sus tareas.

En general, en virtud de la relación laboral, el trabajador se compromete a realizar su labor con diligencia y de acuerdo con las reglas de la buena fe, lo que se concreta en una serie de deberes laborales, uno de los cuales es cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas (artículo 5.c).

Así, cuando el trabajador no cumple, y además su incumplimiento se considera grave y culpable, el empresario puede despedirlo por motivos disciplinarios.

No obstante, el despido es el último recurso del poder disciplinario del empresario, que puede responder con una sanción más leve si el comportamiento del trabajador no reviste especial gravedad.

¿Cuáles son los requisitos para aplicar un despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo?

El Estatuto de los Trabajadores no aclara cuándo se está ante una muestra de indisciplina o desobediencia merecedora de despido disciplinario, por lo que hay que acudir a la doctrina y la jurisprudencia para definir sus características:

  • Se entiende por indisciplina y desobediencia una rebeldía abierta y enfrentada ante las órdenes del empresario y, además, un acto de incumplimiento consciente y buscado de las obligaciones que entraña el contrato de trabajo.
  • La desobediencia debe producirse ante las órdenes del superior jerárquico. 
  • Las órdenes desobedecidas deben ser claras y concretas, referidas al área de competencia de quien las da y dentro del ámbito de la empresa.
  • Debe tratarse de un incumplimiento grave e injustificado.

No hay desobediencia, y por tanto el trabajador tiene derecho a negarse a cumplir las órdenes, cuando el empresario actúa con arbitrariedad y abuso de derecho, o cuando las órdenes atenten contra la dignidad del trabajador. Tampoco cuando la orden es antijurídica, o existe un peligro grave e inminente que le impide cumplirla, aunque estas circunstancias deben demostrarse.

¿Qué tipos de conducta se consideran desobediencia o indisciplina en el trabajo?

Son ejemplos de falta de obediencia o de indisciplina los siguientes extraídos de la jurisprudencia:

  • Abandonar el puesto de trabajo en contra de una orden concreta de la empresa.
  • Negarse a cumplir una orden de desplazamiento, provocando un perjuicio a la empresa.
  • La participación en una huelga ilegal.
  • La negativa a fichar a la entrada y a la salida del trabajo.
  • La negativa a vestir el uniforme de la empresa.

Son ejemplos de órdenes abusivas que no justifican un despido disciplinario:

  • La negativa a interrumpir las vacaciones que se estaban disfrutando para atender una orden de la empresa.
  • La negativa a prestar servicios fuera de la jornada laboral.
  • Cualquier otra que no revista especial gravedad o que se produzca como reacción a una orden abusiva o que atente contra la dignidad del trabajador.

¿Qué formalidades debe cumplir un despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo?

El trabajador solo puede ser objeto de despido disciplinario por los motivos contemplados expresamente en el Estatuto de los Trabajadores, y cumpliendo los requisitos de forma que se establecen en el artículo 55 y en el convenio colectivo aplicable, en su caso:

  • El empresario debe comunicar el despido por escrito, expresando claramente la causa y los hechos que lo motivan, además de la fecha en que se hará efectivo.
  • Si el trabajador es representante legal de los trabajadores o delegado sindical, habrá que abrir expediente contradictorio y oír al interesado y a los restantes miembros de la representación correspondiente. Si está afiliado a un sindicato, deberá oírse a los delegados sindicales.

Al tratarse de un despido disciplinario, no hay obligación de preavisar al trabajador, quien tampoco tendrá derecho a una indemnización.

¿Qué ocurre si no se observan las formalidades legales del despido disciplinario?

En caso de que el empresario lleve a cabo el despido sin cumplir con los requisitos de forma, tendrá un plazo de 20 días desde el día siguiente al despido para realizar un nuevo despido, esta vez cumpliendo con todos los requisitos.

El nuevo despido tendrá efectos desde su fecha, no desde la fecha del primero, y el empresario deberá abonar al trabajador los salarios dejados de percibir entre una y otra.

¿Qué consecuencias tiene para el trabajador ser objeto de despido disciplinario?

Como consecuencia del despido disciplinario, el trabajador no tiene derecho a recibir una indemnización. 

No obstante, el despido supone que el trabajador se encuentre automáticamente en situación legal de desempleo, con el consecuente derecho a cobrar la prestación del paro si cumple los demás requisitos para ello.

Sí tendrá derecho a cobrar el finiquito, que son las cantidades que le adeuda el empresario por el trabajo ya realizado, y que corresponden a salarios, vacaciones no disfrutadas y prorrata de pagas extraordinarias.

¿Se puede impugnar el despido disciplinario por desobediencia o indisciplina en el trabajo?

Si el trabajador estima que no existen razones suficientes para despedirlo, podrá impugnar el despido. Los motivos en los que puede basar la impugnación son:

  • La menor gravedad de su comportamiento.
  • La inexistencia de la causa alegada por el empresario.
  • La falta de cumplimiento de las formalidades legales.
  • Que el despido se haya basado en motivos prohibidos por las leyes.

El plazo para interponer la demanda ante el juzgado de lo social es de 20 días hábiles desde la fecha del despido. Previamente, será necesario someterse al trámite de conciliación, y la presentación de la papeleta de conciliación interrumpe el plazo para impugnar ante los tribunales.

Una vez intentada sin éxito la conciliación, se reanuda el plazo para la presentación de la demanda.

El juicio acabará con sentencia declarando el despido procedente, improcedente o nulo.

  • Si se demuestra que el despido se hizo conforme a la ley en contenido y forma, se declarará procedente, confirmando la decisión del empresario. El trabajador no tendrá derecho a indemnización ni a salarios de tramitación.
  • Si se incumplieron los requisitos de forma, o no se demuestra la existencia de la causa alegada, se declarará improcedente, y el empresario tendrá que optar, en un plazo de 5 días, entre readmitir al trabajador, abonando los salarios de tramitación, o indemnizarle con 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, y de 45 días de salario por año con un máximo de 42 mensualidades por los periodos trabajados antes del 12 de febrero de 2012, en su caso.
  • Si el despido se basó en una causa de discriminación prohibida por la ley, o en el ejercicio por el trabajador de sus derechos de paternidad, maternidad, conciliación o defensa legal ante la violencia de género, el despido será nulo, y el trabajador deberá ser readmitido.

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