¿Si no voy a trabajar y me despiden tengo derecho a paro?

Derecho paro despido no ir trabajar

La normativa laboral española reconoce el derecho a percibir una prestación por desempleo en favor de todos los trabajadores que vean finalizada su relación laboral por causas ajenas a su voluntad.

Por lo tanto, cualquier trabajador objeto de un despido, ya sea colectivo, objetivo o disciplinario, estará en disposición de solicitar la prestación por desempleo. 

Además, la persona despedida habrá de cumplir con los requisitos que el ordenamiento establece para cobrar el paro; especialmente, los relacionados con el tiempo mínimo de cotización.

A continuación, respondemos con más detalle esta cuestión, precisando la diferencia entre los conceptos de abandono de trabajo y de despido disciplinario por ausencias injustificadas.

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¿Se puede cobrar el paro en caso de abandono del trabajo?

Como apuntábamos al inicio de esta entrada, los trabajadores pueden acceder a la prestación por desempleo cuando una relación laboral finaliza por un motivo que no le es atribuible.

De este modo, si una persona decide, por sí misma, abandonar su puesto de trabajo, hay que tener en cuenta lo siguiente:

De hecho, sucede con relativa frecuencia que, cuando un trabajador desea extinguir una relación laboral sin perder su derecho a solicitar la prestación por desempleo, se fuerza un despido disciplinario de estas características.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que un pacto entre trabajador y empresario para hacer pasar su renuncia por un despido de cualquier naturaleza sería constitutivo de un delito contra la Seguridad Social, tipificado en el artículo 307 ter del Código Penal.

¿Y en caso de despido disciplinario por faltas de asistencia?

Cuestión diferente la constituyen las ausencias injustificadas de un trabajador, que no se enmarcan en su renuncia al puesto de trabajo.

En este sentido, cuando se producen repetidamente, las faltas de asistencia son un motivo suficiente para que el empleador tramite un despido disciplinario, tal y como recoge el artículo 54.2 a) del Estatuto de los Trabajadores.

No obstante, esto no quiere decir que forzar un despido por ausencias injustificadas y repetidas carezca de riesgos, puesto que no existen garantías de que el empleador acceda a la extinción del contrato por causas disciplinarias en un primer momento.

En realidad, el empresario no podrá tramitar un despido de estas características ante cualquier falta de asistencia injustificada del trabajador.

Las ausencias deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • Reiteración: el propio Estatuto de los Trabajadores exige que el empleado no se presente a su trabajo de forma repetida.
  • Falta de justificación: no puede existir ningún motivo, previsto legal o convencionalmente, para estas ausencias.

La normativa no ahonda en la cuestión de cuántas faltas de asistencia se requieren para verificar su carácter reiterativo, o, de manera equivalente, cuándo revisten la condición de faltas graves o muy graves, y que proceda tramitar un despido disciplinario.

Con frecuencia, estos aspectos se precisan en el convenio colectivo, con una referencia al número de faltas de asistencia, en un marco temporal delimitado, que constituyen falta grave.

En caso contrario, será la doctrina jurisprudencial la que sirva de referencia para valorar la procedencia del despido. Los órganos encargados de tramitar los procedimientos de reclamación valorarán cada caso según sus circunstancias concretas.

De cualquier modo, antes de que se tramite el despido disciplinario por este motivo, lo más habitual es que se impongan sanciones, derivadas de las primeras faltas de asistencia, y que pueden consistir en una amonestación, tanto verbal como escrita, en un traslado de centro de trabajo o, incluso, en suspensión de empleo y sueldo.

¿Se puede cobrar el paro tras un despido disciplinario?

Tal y como hemos visto en las líneas previas, el despido disciplinario acordado sobre un trabajador no supone ningún obstáculo para que este pueda percibir la prestación por desempleo, al encontrarse en situación legal de desempleo.

Simplemente, habrá de cumplir con el resto de requisitos impuestos para poder cobrar el paro, que son los siguientes:

  • Estar afiliado a la Seguridad Social, en los regímenes que cotizan por desempleo.
  • Haber cotizado al menos 360 días, dentro de los 6 años anteriores.
  • Tener entre 16 años y la edad legal de jubilación ordinaria.
  • Haber realizado la inscripción como demandante de empleo en el servicio público de empleo, constar en búsqueda activa y tener disposición para aceptar empleos.

Si se cumplen estas exigencias, el trabajador afectado por el despido solo necesitará presentar la solicitud correspondiente, dentro de los 15 días hábiles siguientes a la fecha en que se hizo efectiva la extinción de la relación laboral.

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