¿Se puede cobrar el paro en caso de despido improcedente?

Cobrar paro despido improcedente

En muchos casos de extinción de un contrato laboral como consecuencia de un despido, existe cierta confusión acerca de cuáles son los requisitos para poder cobrar la prestación por desempleo.  

Los supuestos de resolución de estos contratos por parte del empresario son diversos y, en función de estos y del resultado de una posible impugnación, los efectos relacionados con la posibilidad de acceder al paro también pueden ser diferentes.

En el presente artículo, nos centraremos en responder a la pregunta de si se está en disposición de cobrar la prestación por desempleo cuando se ha sufrido un despido que ha sido declarado improcedente.

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Modalidades de despido y derecho a paro

En el ordenamiento jurídico español, las extinciones de un contrato laboral que encuentran acomodo en la figura jurídica del despido se derivan de unos supuestos determinados. Dependiendo de la concreta motivación y del número de trabajadores afectados, los despidos pueden clasificarse en:

Por lo que se refiere al derecho a percibir la prestación por desempleo, ninguno de estos despidos impiden, por sí mismos, que el trabajador pueda solicitarla. 

El ordenamiento jurídico español solo exige que la resolución del contrato no se haya producido por la voluntad del trabajador, una circunstancia que está presente en todos los supuestos de despido.

Por tanto, en cualquiera de estos casos, el trabajador afectado podrá cobrar una prestación por desempleo si se cumplen el resto de requisitos impuestos por el ordenamiento, que veremos en un apartado posterior de este artículo.

Impugnación del despido

A su vez, cualquiera de estos despidos puede ser objeto de impugnación por parte del trabajador o de los trabajadores afectados.

El resultado de esta acción determinará que el despido sea declarado procedente, improcedente o nulo, en función de si se ajusta o no a la legalidad.

Despido improcedente y sus efectos

Un despido será declarado improcedente en los siguientes supuestos:

  • Cuando el empresario no haya seguido el procedimiento impuesto por la normativa legal vigente.
  • Si la causa alegada no queda suficientemente acreditada.

De este modo, en el caso específico de un despido que es declarado improcedente, el empresario cuenta con la facultad de optar entre readmitir al trabajador, o indemnizarle. 

En algunos casos, es el propio empresario el que reconoce su improcedencia en la carta de despido, por lo que solo existe la posibilidad de que el trabajador pase a estar en situación de desempleo, con el abono de la mencionada indemnización.

Impugnación del despido y derecho a paro

La impugnación de un despido no tiene efectos, por sí misma, en el derecho a percibir la prestación por desempleo. Tan solo será relevante, como es obvio, en los casos en que su resolución tenga como resultado la readmisión del trabajador.

Al margen de este caso, si la persona despedida pasa a estar en situación de desempleo, solo será necesario que se cumplan el resto de requisitos impuestos por el ordenamiento, que citamos en el siguiente apartado.

De hecho, se debe tener en cuenta que no es necesario esperar a que se resuelva la impugnación de un despido para solicitar la prestación por desempleo.

A estos efectos, se dispone de un plazo de 15 días hábiles, contados desde el día en que se hizo efectiva la extinción del contrato, para presentar la pertinente solicitud ante el SEPE.

No obstante, si se prefiere, se puede esperar a conocer el resultado de la impugnación del despido. En este caso, los 15 días hábiles referidos se contarán a partir del día en que se notifica la resolución de dicho procedimiento.

Requisitos para cobrar el paro tras un despido improcedente

En consecuencia, que un despido sea declarado improcedente no genera ningún efecto sobre el derecho a percibir la prestación por desempleo por parte del trabajador afectado.

Por tanto, la persona que ha sido despedida estará en disposición de cobrar el paro en la medida en que se verifique el cumplimiento del resto de exigencias recogidas en la normativa de aplicación.

En este sentido, además de encontrarse en situación legal de desempleo, para solicitar esta prestación se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Estar afiliado en la Seguridad Social, en uno de los regímenes que cotizan por desempleo (excluye a empleados del hogar, entre otros).
  • Haber cotizado al menos 360 días, durante los 6 años previos. 
  • Estar en edad legal para trabajar: mayor de 16 años y por debajo de la edad ordinaria de jubilación.
  • Realizar la pertinente inscripción como demandante de empleo.

Relevancia de la declaración de improcedencia sobre el paro

Aunque la impugnación de un despido no tiene efectos sobre el derecho del trabajador a cobrar el paro, sí que puede tener consecuencias en aquellos casos en los que la resolución se produce cuando ya se está cobrando la prestación. 

Como hemos apuntado previamente, cuando un despido es declarado improcedente, el empleador puede decidir que el trabajador sea readmitido, abonando los salarios que hubiera percibido desde la extinción del contrato y hasta la notificación de la resolución.

En estos casos, las cantidades cobradas indebidamente, a cuenta del SEPE y por parte de la persona que se encuentra en situación de desempleo, habrán de ser restituidas. Para ello, existen diferentes posibilidades, en función de las circunstancias de cada supuesto.

Cuando el empleador hubiera depositado en el juzgado el importe correspondiente a estos salarios de tramitación, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) reclamará al trabajador la devolución de las prestaciones por desempleo percibidas hasta la fecha de la readmisión.

En caso contrario, estos salarios de tramitación serán abonados en favor del SEPE por parte del empresario, hasta cubrir la cantidad cobrada indebidamente por el trabajador que ha sido readmitido, quien recibirá el excedente, en caso de haberlo.

Si estos salarios de tramitación no alcanzan para cubrir el importe de las prestaciones ya percibidas por el trabajador, la administración se dirigirá a este para que devuelva la diferencia.

Por otro lado, tras un despido improcedente en el que el empleador opta por el pago de la indemnización, es posible que esta cuantía produzca cambios en la prestación por desempleo que hubiera sido concedida inicialmente.

Para que se puedan llevar a cabo estas modificaciones, será necesario que el interesado presente una segunda solicitud de prestación por desempleo ante el SEPE.

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