La baja voluntaria o dimisión: derechos del trabajador y consecuencias

La baja voluntaria o dimisión

La baja voluntaria o dimisión es un derecho del trabajador al que siempre puede recurrir en cualquier momento de la relación laboral, porque nadie está obligado a permanecer en un puesto de trabajo.

Sin embargo, dependiendo de la naturaleza del contrato, es muy posible que el trabajador deba cumplir con lo que es conocido como preaviso.

La baja voluntaria, por otro lado, tiene como consecuencia perder el derecho a la indemnización de la empresa, así como también perder el derecho a solicitar la prestación por desempleo.

Es justamente por las razones anteriores, que conviene conocer con exactitud los deberes y derechos del trabajador, así como las condiciones específicas de cada contrato antes de tomar una decisión.

Formas de dimitir

Ningún trabajador puede permanecer en su puesto de trabajo en contra de su voluntad y para ello existen varias formas en las que puede renunciar o dimitir, con las mismas consecuencias, pero con una forma de proceder diferente: baja voluntaria o abandono del puesto.

Baja voluntaria

La baja voluntaria es la forma más común y utilizada por un trabajador cuando desea cortar con la relación laboral con una determinada empresa. Para ello, el trabajador comunica de forma expresa, tanto oral como escrita, su decisión de dejar de trabajar para la empresa a partir de determinada fecha. Esa fecha se convierte en el último día laboral de la empresa.

Esta decisión puede ser comunicada exclusivamente de forma oral; sin embargo, es recomendable también entregar una comunicación escrita, ya sea en físico o a través de otros medios, como es a través del correo electrónico, WhatsApp, entre otros.

La baja voluntaria es un derecho del trabajador, según lo expresado en el apartado D del artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores:

1. El contrato de trabajo se extinguirá:

(...)

d) Por dimisión del trabajador, debiendo mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar.

Artículo 49.1. d) del Estatuto de los Trabajadores

De acuerdo a lo anterior, el trabajador debe comunicar su deseo de renunciar con suficiente antelación, según lo establecido en el convenio colectivo o costumbre del lugar. Algunas empresas requieren que el trabajador notifique su deseo de renunciar al menos con dos semanas antes de la fecha prevista.

Sin embargo, todo dependerá de lo establecido según el contrato. De ahí la importancia de que el trabajador revise cuáles son las condiciones específicas de su contrato, para no violar esa parte de acuerdo y asegurarse de informar sobre la baja voluntaria según lo establecido en el mismo.

Los convenios son los que suelen indicar el plazo del preaviso en función del grupo perteneciente al trabajador. Si el convenio no indica ninguna fecha, lo recomendable es notificar la decisión 15 días antes de ejecutar la renuncia.

Abandono del puesto de trabajo

La otra opción con la que cuenta un trabajador es recurrir al abandono de trabajo. Esta consiste en una dimisión tácita, porque el trabajador no comunica esa decisión a la empresa y simplemente deja de acudir a su puesto de trabajo, deja de responder correos y cortar toda comunicación en general.

Es importante destacar que abandonar el puesto de trabajo no extingue la relación laboral de forma automática, entre otras cosas porque la empresa primero deberá investigar cuál o cuáles son las razones del trabajador antes de notificar a la Seguridad Social sobre la finalización del contrato laboral.

Opciones de la empresa ante el abandono de un trabajador

Para ello, la empresa deberá asegurarse de la intención del trabajador en el sentido exacto de que la intención del mismo no sea retornar al trabajo.

Para lo anterior, el empresario establece una comunicación con el trabajador a través de diferentes medios como correos electrónicos, burofax e incluso WhatsApp. La empresa espera, como mínimo, 3 días en los casos en que la baja se deba a una incapacidad laboral, esperando que el trabajador lo notifique. Cuando se verifica la intención del trabajador, se notifica la dimisión del mismo como consecuencia de la extinción de la relación laboral.

Adicionalmente, la empresa también puede recurrir a otra figura como es el caso del despido disciplinario por ausencias injustificadas del puesto de trabajo.  En cualquiera de los dos casos anteriores, extinción de la relación laboral o despido por ausencias injustificadas, el trabajador no tendrá derecho a ningún tipo de indemnización.

Sin embargo, si la empresa opta por la figura de despido, el trabajador sí tendrá derecho a solicitar la prestación por desempleo, puesto que no se trata de una baja voluntaria, lo que no es posible si el argumento es la extinción de la relación laboral.

Inconvenientes del abandono de trabajo

Una importante desventaja de esta opción es que el trabajador se encuentra en una situación completamente indefinida hasta que la empresa decide tomar una decisión.

Pueden pasar varios días e incluso semanas antes de ello y sin la garantía de que opte por la alternativa de despido, que se trataría del escenario más conveniente para el trabajador para tener acceso a la prestación por desempleo.

Falta del preaviso

Es obligatorio notificar la baja voluntaria con suficiente antelación, porque de lo contrario el empresario descontará del finiquito los días establecidos en el convenio, y además si el finiquito no es suficiente, la empresa podrá hacer una reclamación a nivel judicial contra el trabajador.

Pese a ello, el escenario de reclamación judicial es poco probable, lo que sí es mucho más común es que se descuenten esos días del finiquito.

Incluso en contratos que no hayan sido firmados, lo más recomendable es igualmente notificar la decisión de baja voluntaria laboral con 15 días de antelación. El hecho de no haber firmado un contrato no significa que no se tengan derechos y obligaciones propias de cualquier relación laboral.

El único caso en donde no es necesario recurrir al tiempo establecido por el preaviso, es cuando el trabajador se encuentra en período de prueba.

Por otro lado, cuando el trabajador está de baja por incapacidad temporal, podrá hacer el preaviso aunque se encuentre ausente del trabajo en esos momentos. En ese caso, podrá percibir el pago de forma directa por la Seguridad Social, pero en lo que reciba el alta médica perderá el derecho a percibir el subsidio por desempleo.

Conclusión

La baja voluntaria es la forma más recomendable de terminar la relación laboral con una empresa, así como también es importante siempre notificar esa baja, al menos, con 15 días de antelación.

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